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miércoles, 05 de abril
 
 Huelgas chantaje

Hoy es el último día de huelga de conductores de metro en Madrid. Por fin. Después de aguantar un auténtico calvario estas últimas semanas creo que ya he tenido suficiente, y todos los pasajeros con que me he codeado (literalmente) durante todo este tiempo también. Quizá sea sólo por seis meses, como la última vez. Estuvieron de negociaciones por entonces, pero se ve que les entró el gusanillo de la jodienda casi instantáneamente, así que hemos tenido que soportar más negociaciones al cabo de tan poco tiempo y, probablemente, las tendremos que aguantar en breve de nuevo. Por narices. Por sistema. Los ciudadanos estamos secuestrados por sindicatos, patronales y políticos inútiles, qué le vamos a hacer.

Hace ya años que las huelgas son un deporte fascinante y eternamente inconcluso en España, como las zanjas de obras. Se cierran y abren sin orden ni concierto, de chapuza en chapuza, de despropósito en despropósito. Lo que también es creciente es el grado de chantaje que suponen para la población, que es quien al final paga toda la mezquindad de que se suelen rodear. Estoy harto hasta el extremo de esta circunstancia, y sobre todo de que se use como instrumento negociador al pobre ciudadano que sólo pretende que le dejen vivir en paz. Los modelos de huelga-chantaje más recientes son variados, pero he aquí algunos ejemplos:

1. Atravesarse en una carretera nacional e impedir el paso de vehículos en plena operación salida de Semana Santa para reclamar la desparasitación selectiva de bivalvos hembra en bateas del Mar Muerto. Francamente, al margen de los motivos que tengan los manifestantes y sus reivindicaciones, esto no es una huelga, es ser un auténtico desgraciado y un cabrón, sin más, y aun pecando de tener muy mala leche, no me importaría presenciar en tales circunstancias una contundente descarga de napalm que habilitara el paso de nuevo. Y si no que alguien me explique por qué tienen que aguantar los sufridos ciudadanos que por fin consiguen llegar a un puente tamaña afrenta a su equilibrio mental. Es para volverse violento, y con razón. Que me perdonen los puristas, pero nada justifica una reivindicación, sea cual sea, si con ello se perjudica a cientos de miles de personas sin motivo.

2. El modelo transportes: Iberia, Renfe, Metro de Madrid… Este último caso, el más reciente, puede tomarse como ejemplo del resto. Nos hemos pasado una semana de huelga si juntamos todas esas jornadas dispersas con que nos ha obsequiado el gremio de conductores de metro. A lo largo de esos días hemos aguantado esperas insufribles, muchas de ellas perpetradas con auténtica mala leche, con andenes repletos de trabajadores desesperados, averías inventadas, paradas innecesariamente largas en cada estación, asfixias, apretones de todo tipo, transporte de ganado comprimido sin aire que respirar y otras situaciones esperpénticas de lo más variado. Y todo con una alevosía indignante. A mí me ha resultado especialmente gratificante pasar por ello con una gastroenteritis circulando por mis intestinos, pero seguro que a varias de las mujeres embarazadas que he visto estos días más aún, o a la gente mayor. Quizá también deberían pensar en eso quienes convocan las huelgas, o sea, contar con la solidaridad de que luego a ellos se les llena la boca para justificar sus acciones.

En el caso de Iberia, RENFE y derivados, el hecho de que convoquen sus huelgas cuando más daño hacen (salidas y regresos de vacaciones) también es especialmente indignante y "encolerizante", pero nadie parece poder o querer hacer nada al respecto.

3. El modelo "yo soy la ley". Sobre todo aplicable a gremios relacionados con el transporte. Hoy hay huelga por narices, y como a ti se te ocurra trabajar te quemo el camión contigo dentro. Es lógico, porque eres insolidario conmigo, así que te tengo que meter una paliza y desear tu muerte en las condiciones más dolorosas. Que tú tengas problemas para llegar a fin de mes y te veas obligado por ello a trabajar ese día no es mi problema, porque yo paso totalmente de tener esa misma solidaridad contigo. Ya ves, soy así de gañán y chabacano, qué le vamos a hacer. Y los cuerpos de seguridad mirarán impasibles todos mis actos de violencia, que para eso están.

Estoy hasta las narices de todo esto y de tanta gente que actúa con evidente mala fe. Si hay que hacer reivindicaciones que se hagan. Si hay que ser solidario, no hay problema, aunque haya que soportar ciertas molestias, pero una cosa es eso y otra muy distinta ir directamente a molestar lo máximo posible. Una cosa es la solidaridad y otra el chantaje flagrante y soez a que nos vemos sometidos los ciudadanos cada vez con mayor asiduidad. Si alguien pusiera cierto orden en esto, sería estupendo, pero no es el caso. Todo el mundo parece hacer lo que le da la real gana, así que no deberíamos extrañarnos si un buen día empiezan a aparecer episodios como los de la película "Un día de Furia" en nuestra moderna y tolerante sociedad. Y con razón.

20:22 | Zemanski |


jueves, 23 de marzo
 
 Conductor de primera

He leído en la edición digital de El País de hoy una noticia tan sorprendente que no sabía si debía tomármela con humor o indignarme sin más con el protagonista de la misma. Creo que la primera opción ha vencido, quizá porque el asunto me ha cogido de buen humor, aunque lo cierto es que la noticia no tiene en realidad ninguna gracia. Supongo que llega un punto en que más vale que te tomes ciertas cosas con humor para hacer la existencia algo más llevadera.

Resulta que un tipo conducía un autocar ayer por la autopista A-4, a la altura de la provincia de Ciudad Real. Esta es la descripción de los hechos:

"Se movía en zig zag, invadiendo ora el arcén derecho, ora el carril izquierdo. Los agentes de Tráfico se aproximan al vehículo: el conductor habla por su teléfono móvil. Detienen el autobús y practican el control de alcoholemia al conductor. Resultado: supera siete veces la tasa máxima de alcohol permitida. Y no iba solo: el autocar circulaba con 40 pasajeros procedentes de Almería y con destino a Bruselas.

(…) Antes ya de la prueba de la alcoholemia, los agentes observan que el chófer presenta evidentes e inequívocos síntomas de hallarse bajo los efectos de la bebida. Al soplar, arroja un resultado positivo de 1,22 mlg/l de alcohol en aire espirado, lo que equivale a una cantidad siete veces superior a lo máximo permitido en relación a la categoría del vehículo que conduce (0,15 mlg/l).

Minutos después, los agentes comprueban que el conductor, de 53 años de edad, natural y vecino de Almería, tiene suspensión temporal del permiso de conducción hasta finales del presente año, por sentencia judicial firme.

Así pues, le detienen por los presuntos delitos contra la seguridad del tráfico (conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas) y quebrantamiento de condena, quedando en libertad con cargos y citado para juicio
".

Es tan surrealista que, vuelvo a repetirlo, llega a resultar incluso cómico, aunque en absoluto lo es. Hay gente así conduciendo por nuestras carreteras, y no uno ni dos. En este caso, además, al volante de un vehículo que se supone que debe pasar por controles especialmente estrictos, y no sólo el vehículo, sino su conductor. ¿Quién le ha contratado para un viaje en esas condiciones, un viaje de tanta distancia además? ¿Qué chanchullos y empresas hay por medio? ¿Quiénes son los responsables?

La impresión final que uno se lleva después de leer el artículo es que el tipo ha quedado en libertad con cargos, y además parecen haberse olvidado de que uno de ellos debería ser conducir hablando por el móvil. Todo esto a pesar de ser cogido in fraganti borracho como una cuba al volante de un transporte de pasajeros con 40 vidas a su cargo, hablando por el teléfono móvil y sin carnet de conducir. Te dicen que ha ocurrido en Marruecos o en Somalia y te lo crees de la misma manera que si te dicen que ha ocurrido aquí.

Quizá eso es lo peor…

20:27 | Zemanski |


sábado, 14 de enero
 
 Un suponer

Imaginemos por un momento que el gobierno pakistaní descubre a un tipo escondido en un rancho de Texas sospechoso de ser un terrorista iluminado por algún ser celestial que en su día asesinó a 100 niños en una escuela de Islamabad. Es un ejemplo.

Sin decir nada a nadie, los servicios secretos pakistaníes envían varios aviones de guerra a la zona, invaden el espacio aéreo estadounidense y bombardean a sus anchas. Kilos y kilos de bombas sobre el objetivo señalado. No logran eliminar al terrorista, porque da la casualidad de que sus servicios de inteligencia tienen entre todos la mitad de capacidad intelectual que una ameba ebria, pero matan en su intento a un vendedor de seguros de vida, a un paleto de la zona que visitaba un parque temático de hamburguesas, a una funcionaria obesa, a un yonqui, a una adolescente enamorada de Justin Timberlake, a 10 escolares armados y a varias reses de ganado.

¿Qué ocurriría? ¿Qué haría Estados Unidos? ¿Qué haría la ONU? ¿Qué pensaría el mundo sobre esta acción? ¿Qué reglas del juego, qué derecho internacional legitima a Estados Unidos para que haya hecho eso mismo hoy, matando a 18 civiles, mientras todos los países occidentales callan y Pakistán se limita a protestar tímidamente?

Son curiosidades de este sistema de globalización selectiva, como las prohibiciones de uso de la energía nuclear si no eres occidental, aunque Estados Unidos la use entre otras cosas para fabricar armas impunemente. Por algo son el adalid de la libertad, los elegidos. Con esa autoridad moral irreprochable se dedican a perseguir a quienes podrían hacer mal uso de las armas nucleares. Supongo que es mejor prevenir para que no ocurran catástrofes como las de Hiroshima y Nagasaki...

20:47 | Zemanski |


lunes, 2 de enero
 
 Homenaje a la virtud

Me he encontrado con un artículo del 30 de diciembre firmado por Javier Pérez de Albéniz, escrito para elmundo.es, que me parece muy acertado para ilustrar un acontecimiento reciente realmente bochornoso y esperpéntico hasta el absurdo: el partido de homenaje a la memoria de Jesús Gil que se celebró en el Vicente Calderón.

No digo que sea una desvergüenza sólo el hecho de que se celebrara, sino sobre todo la justificación absolutamente demagógica que se montó para darle publicidad y, lo que es peor, credibilidad, sobre todo si tenemos en cuenta que fue el Grupo Prisa el encargado de darle cobertura, lo que resulta especialmente mezquino por su parte. Lo digo porque la SER, por ejemplo, tiene acostumbrados a sus oyentes por sistema a ese politiqueo rancio de pseudo-izquierda de bromita fácil y profundidad cero, así que no entiendo a que vienen las loas tan falsas como injustificables que he escuchado hacia un personaje de tan dudosa calaña y moral. Claro, que las convicciones de papel no suelen ser muy consistentes cuando hay dinero de por medio, y pasan cosas grotescas como esta.

Pero eso no fue lo único. Aunque nos tienen acostumbrados a barbaridades como esta o peores, algunos de nuestros más ilustres representantes políticos (en este caso, los de la Comunidad de Madrid sobre todo) se sumaron a la fiesta de la concordia, a la santificación de la podredumbre moral. Tanto unos como otros metidos en el ajo. ¿Por qué razón?

En fin, os resumo los, a mi juicio, mejores extractos del artículo. Sacad vosotros mismos las conclusiones acerca de la sociedad en que vivimos.

"Un hombre íntegro, educado, prudente y honrado como don Jesús Gil se merecía un partido de homenaje. Un partido como el que anoche enfrentó a los eternos rivales (Atlético de Madrid-Real Madrid) en Cuatro, bajo un lema que hubiera hecho las delicias del dueño de Imperioso: 'Contra el racismo'. No olvidemos que don Jesús llamó "negro de mierda" al futbolista colombiano Adolfo 'Tren' Valencia y bloqueó el fichaje del alemán Klinsmann porque "perdía aceite".

Modelo de presidentes de fútbol y de políticos ambiciosos, don Jesús Gil marcó una época. Durante el partido le recordaron con lágrimas en los ojos deportistas de élite, políticos de la Comunidad de Madrid, directivos de la Federación de fútbol, periodistas de diarios deportivos, televisiones de izquierdas... Es comprensible. Muchos de ellos se ven reflejados en su forma tan coherente de vivir, en su vasta cultura y su educación exquisita, en su manera intachable de expresarse, en su modo británico de entender el deporte, en su honradez como empresario inmobiliario y como alcalde.

Pese a todo, algunos malandrines envidiosos, siguen empeñados en la utópica tarea de manchar la imagen de don Jesús y dicen que fue un sinvergüenza, que vivió en los tribunales (cuando no en la cárcel), que destruyó física y moralmente Marbella, que convirtió el Atlético en un estercolero...

Yo, desde este modesto blog, sólo puedo sumarme al homenaje que le rinde Cuatro y pedir que sea recordado, además de por sus innumerables bondades como ser humano, por su grandioso talento como comunicador televisivo. Han pasado muchos años desde entonces, pero si cierro los ojos aún puedo verle sumergido en un espumoso jacuzzi y rodeado de señoritas en bikini. Todavía se me ponen los pelos como escarpias cuando recuerdo a este visionario, precursor de los spa, en esas épicas imágenes de Telecinco, hoy un incunable de la televisión culta, elegante, de calidad. Había que estar muy ciego o ser muy torpe para no comprender que don Jesús, además de una bellísima persona, era ya toda una estrella".

10:20 | Zemanski |




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